lunes, 30 de junio de 2008

ESPAÑA, CAMPEONA DE EUROPA DE FUTBOL: SI A LA CELEBRACIÓN, NO AL "PANEM ET CIRCENSES"


El hecho de que la Selección Española gane un trofeo de prestigio es una alegría que no hace falta reprimir. Una selección con representantes de todo la geografía patria, entre ellos siete catalanes, que ha practicado un futbol bello y poderosísimo, un "joco bonito" de estilo propio(olvidadas quedan las "agónicas" victorias a la italiana), que ha despertado alegría y admiración en muchos lugares del planeta. A los "Urkullus" y compañía se les ha quedado cara de "panquemao" y es eso es algo, que particularmente me produce una personal satisfacción.


Pero, que estas victorias no sirvan para "alienar" a las gentes. De hecho, pasada la alegría tendremos que vernos cara con cara con la crisis económica: hipotecas que te roen el bolsillo, sueldos que hay que estirar hasta lo insospechable, contratos basura, deslocalizaciones de empresas. Tendremos que afrontar la auténtica Copa de Europa: Tratado de Lisboa, 65 horas, directivas de la verguenza... y por desgracia no tenemos a Villas, ni Torres que nos salven, no nos vendría mal un Iker para evitar que nos metan goles por todos los ángulos. Lo que tenemos son unos sindicatos que no ha dicho ni "mu", temerosos de morder la mano que les da de comer.


Bien visto, en perspectiva, la autoestima nacional no puede basarse en la fragil base de "glorias deportivas": "sic transit gloria mundi". El proyecto nacional es algo que trasciende esta estrecha temporalidad, es un proyecto de más amplitud y transcendencia que incluye aspectos como la cultura (tanto científica como humanística), la justicia social, la participación real del pueblo en el gobierno de la nación (y no el monopolio del poder por una casta de oligarcas), su proyección y ubicación en el mundo, la integridad moral y el respeto hacia todas las personas que forman parte de este proyecto colectivo. Eso es algo, que el actual sistema no nos garantiza


¡ESA ES LA COPA QUE QUEREMOS GANAR!

1 comentario:

Óscar G. Mera dijo...
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